LOS POLÍTICOS

CIERRAN FESTEJOS 

Concluyeron la noche del sábado los eventos de celebración por el aniversario de Saltillo, que se puede afirmar fueron un éxito, y no solo por la cantidad de personas que asistió a las cerca de 300 actividades dentro del Festival Internacional de las Artes, o a la calidad de la cartelera cultural. 

El éxito radica sobre todo en que la sociedad hizo suyos los festejos, se generó un sentimiento de identidad, orgullo y pertenencia, demostrando que aún cuando la agenda viene desde la autoridad se puede hacer comunidad, ya que los ciudadanos se suman y participan más allá de estratos sociales, simpatías políticas o militancias partidistas. 

SE LA PERDIERON 

Ese ánimo de cordialidad y armonía fue notorio en la sesión solemne de Cabildo el viernes por la noche, evento en que se entregó el máximo galardón con que la ciudad distingue a sus personajes e instituciones. 

Sesión a la que por cierto no acudieron los diputados locales de Saltillo Luz Elena Morales; Marimar Treviño; Beatriz Fraustro; Álvaro Moreira y Carlos Robles Loustanau. Tampoco los federales Jericó Abramo y Antonio Castro. 

E igualmente se ausentaron los 4 senadores coahuilenses, quizá porque ninguno de ellos nació en Saltillo, Cecilia Guadiana; Luis Fernando Salazar; Alfonso Cepeda Salas, y Gabriel Elizondo Pérez, el único que al menos en sus redes sociales publicó una felicitación a la ciudad por su aniversario. 

BUSCA APOYOS 

El viernes, ahí en la sesión de Cabildo, trascendió respecto al prolongado desayuno que tuvieron el jueves algunos regidores mientras el alcalde atendía a los colectivos animalistas, que quien convocó, y pagó, fue Carlos Kalionchiz. 

Quiere convencer, dicen, a Eduardo Morelos y Hugo Rábago que le ayuden a ser incluido nuevamente el año próximo en la planilla de Javier Díaz para la reelección. 

En ese sentido, Kalionchiz anda nervioso; Morelos en cambio tiene altas probabilidades de repetir, ha mostrado trabajo y compromiso, y lo único que pudiera alejarlo de la regiduría es que lo convoquen como suplente de algún candidato a diputado federal para aprovechar sus activos. 

Hugo Rábago ya no puede contender, pues ha sido regidor en dos periodos consecutivos. Si no tuviera ese impedimento, de seguro estaría nuevamente en la planilla, pues  ha sido institucional y eficiente, con todo y que en 2024 su sindicato le organizó eventos a la candidata de Morena Alejandra Salazar, quien por cierto sigue sin regresar al Cabildo. 

CUENTA REGRESIVA 

Y con el cierre de los festejos por el 449 aniversario, arrancó la cuenta regresiva para quienes coordinan el comité para celebrar el año próximo los 450 años de la fundación de la ciudad. 

Al frente, por parte de la comunidad, está Raúl López Gutiérrez, lo cual genera amplias expectativas por su capacidad; creatividad, y el compromiso con que se involucra en cada encomienda que participa. 

Del lado oficial lleva la batuta Lydia González Rodríguez, directora municipal de Turismo, quien por ahora debe dejar de lado sus anhelos de ir a una posición estatal y enfocarse en el 450 aniversario, que no es poca cosa. Con ella se da además la coincidencia que su abuelo, Juan Pablo Rodríguez Galindo, era alcalde cuando Saltillo cumplió 400 años.  

DE PRIMER NIVEL 

Y a propósito de la agenda del FINA, también el viernes tuvieron un evento que le dio realce al Festival y que al parecer desde el oficialismo no dimensionaron su importancia, pues a la conversación con el escritor Juan Villoro no acudieron el alcalde, ni la directora de Cultura Leticia Rodarte. 

Escritor y periodista, Juan Villoro entre otros varios galardones ha recibido el Premio Villaurrutia, que es el máximo reconocimiento literario en México. 

Por ahí estuvo, más en el plano personal que con una encomienda oficial, la subsecretaria estatal de Vinculación, Ana Sofía García Camil, que se mantiene vigente como un activo que puede sumar y aportar desde cualquier responsabilidad que se le entregue. 

DISCRETA DESPEDIDA 

En días recientes ha tenido inusual atención mediática y en los círculos políticos el Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas, a partir de la inclusión de nuevos miembros. 

En ese contexto, este domingo con la discreción y contundencia que le son características, el historiador Carlos Manuel Valdés Dávila anunció que deja la institución, lo cual es lamentable pues se trata sin duda de uno de sus miembros más destacados, serios y profesionales. 

Fue sin embargo una despedida con promesa implícita, pues la rubricó con esta frase que despierta expectativas: “Y tengo proyectos”. Esperemos pues.