Por Eduardo De La Peña De León
Sin protagonismos, en Sesión del Sub Comité Técnico Covid-19 que encabezó este martes en Saltillo el gobernador Miguel Ángel Riquelme se aprobó la solicitud del delegado del Seguro Social Leopoldo Santillán para que la Secretaría de Salud se haga cargo de las pruebas de detección del contagio.
Ya habíamos comentado la semana anterior que los derechohabientes del IMSS se estaban quejando de que al presentar síntomas y acudir a sus clínicas para practicarse la prueba se les decía que mejor la buscaran en otra institución o en un laboratorio privado, pues ellos no tienen.
En términos de la estrategia para acotar el contagio lo importante es que se practiquen las pruebas, todas como se pueda, lo de menos es quién las haga.
Pero a la luz del momento político que se está viviendo en el país, cuando la cuarta transformación y sus promotores no han cesado en el asedio hacia los gobernadores que conforman la Alianza Federalista, es importante destacar esa decisión que aprobó Riquelme, que habla en principio de responsabilidad, pero también es un nuevo testimonio de que el gobierno estatal no se anda con regateos, así sea hacerse cargo de algo que le corresponde a una institucion federal.
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En el mismo contexto, avanza el proceso legislativo para la aprobación del presupuesto federal 2021, que por lo pronto ya se dictaminó en la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, y desde luego la aplanadora de Morena lo sacó sin cambiar una coma a la propuesta original de la Secretaría de Hacienda, que como bien se sabe está planteada en términos que lesionan severamente a estados y municipios.
Los diputados alineados con el gobierno de López Obrador no hicieron esfuerzo alguno por incorporar las observaciones y gestiones que en todos los tonos han hecho gobernadores, analistas, dirigentes del sector privado y representantes de organizaciones sociales.
Los legisladores de PAN, PRI y PRD que son minoría presentaron sus argumentos y votaron en contra, pero son 15 contra 34.
No hay ningún representante de Coahuila en esa Comisión, el único «conocido en el baile» es Iván Pérez Negrón, que aquí tuvo oportunidades de participación en el servicio público y luego se regresó a su natal Michoacán, pero hoy se le cuenta entre los fanáticos que jamás se van a atrever a llevarle la contra a López Obrador.
A ver cómo le resulta su cálculo oportunista a Pérez Negrón, pues igual y la sumisión le consigue la candidatura a alcalde de Morelia por la que suspira, y quizá esas carretadas de dinero que aprobó se vayan a los programas clientelares le permitan ganar, pero después ¿con qué va a gobernar si a los municipios los están dejando secos?.
Por lo demás lo ocurrido en la comisión dictaminadora es preludio de lo que puede ocurrir cuando la iniciativa pase al pleno, o la oposición se muestra audaz para lograr algunos de los cambios que se precisan o nos vamos a ir al 2021 con ese desastre de presupuesto.
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Ya se confirmó que el famoso paso elevado en el Río Sabinas, el mismo que la semana anterior inspiró a Reyes Flores Hurtado a incubar su teoría de una campaña para que «las obras federales pasen desapercibidas», se construyó realmente con recursos del Fondo Minero correspondientes a 2018.
Es bueno saber que al menos algunos de los recursos que quedaron pendientes de ese Fondo sí se convirtieron en obras, aunque se hayan tardado, pero el representante del gobierno federal debe decir ahora en dónde están los remanentes de otros años que siguen esperando en la región Carbonífera.
El Fondo Minero, por cierto, es otro de los que modificó la cuarta transformación y ya no hay aportaciones para estados y municipios.
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Un acierto de la Secretaria de Cultura Ana Sofía García Camil el homenaje post mortem al periodista e historiador Javier Villarreal Lozano, pues además de justo es importante reconocer a quien dejó un legado tan valioso en diferentes ámbitos de la vida coahuilense.
La iniciativa además de acertada ha resultado innovadora, pues el homenaje contempla un programa de testimonios a través de plataformas digitales en el que se da voz a historiadores, periodistas, amigos, colaboradores y ex alumnos de Villarreal Lozano.
El primer participante fue el Secretario de Educación Higinio González Calderón quien se refirió a los cerca de cincuenta años en que compartió proyectos con Javier Villarreal.
Queda un dato para el anecdotario, cuando en 1992 se dio el proceso para designar al primer presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Higinio González como líder del Congreso local impulsaba con entusiasmo a un familiar suyo, pero finalmente resultó electo Villarreal Lozano quien en ese cargo tuvo, como en los otros ámbitos en que se desarrolló, un desempeño notable.