ALTERNATIVA

Horas Oscuras

Por Eduardo J. De La Peña

En el marco de la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa, el organismo presenta un diagnóstico sobre la grave realidad que afronta el periodismo en las Américas, México incluido.

Estamos cerrando un semestre negro, subrayó Carlos Jornet, periodista originario de Argentina que preside la Comisión de Libertad de Prensa e Información, quien refiere que desde la asamblea de la SIP, en octubre anterior, a abril de este año, han sido asesinados 15 periodistas en el continente, 3 en Haití; uno en Guatemala; otro en Honduras, y 10 en México.

Jornet reflexiona, América hace décadas que no vive situaciones bélicas como las que padece Ucrania, pero “la gravedad de lo que ocurre en nuestro continente queda expuesta de modo contundente cuando vemos que en lo que va del año México acumula la misma cifra de periodistas asesinados que un país devastado por la guerra: ocho, apenas uno menos que en todo 2021”.

Y es que la región sufre otras “guerras” señala la SIP, y advierte: «Guerras que también se iniciaron con «incidentes menores» y que luego fueron escalando”.

Se refieren a lo que llaman embestidas que gobiernos de origen democrático, pero con inclinaciones autoritarias, desatan contra los derechos ciudadanos, sumado al accionar de la narcodelincuencia y otras formas de crimen organizado “que aprovechan la impericia estatal, cuando no una abierta complicidad, para intentar (y en muchos casos lograr) imponer su ley en vastos territorios”.

A la Sociedad Interamericana de Prensa le preocupa y ocupa particularmente lo que está ocurriendo en Nicaragua, lo que le ha llevado incluso a definir un plan de acción que involucra a 27 organizaciones.

Nicaragua enfrenta una crisis institucional y social, marcada por la persecución sistemática del periodismo independiente, la opresión y la censura generalizada, el secuestro de los poderes públicos y la demolición de las estructuras de la sociedad civil.

El recuento en Nicaragua desde abril de 2018 es de al menos 335 opositores muertos en enfrentamientos con la Policía Nacional, y más de 170 presos políticos, entre ellos periodistas y dueños de medios de comunicación que han sido condenados de nueve a trece años de prisión.

El gobierno de Daniel Ortega ha tomado las instalaciones de periódicos, canales de televisión y estaciones de radio.

Para hablar de lo que ocurre en Nicaragua, compartir su propia experiencia y apelar a la solidaridad internacional, participó en la reunión de medio año de la SIP la periodista Lucía Pineda Ubau, quien estuvo presa seis meses luego de que el Ejército tomó el canal de televisión donde laboraba, cuyo director fundador Miguel Mora afronta una condena de 13 años de prisión. Ella vive ahora exiliada en Costa Rica.

En semanas anteriores entrevistamos a Pineda Ubau cuando acudió a un Simposio en Austin, Texas, donde también alzó la voz para exigir la liberación de los periodistas que son presos políticos.

En aquélla entrevista Lucía Pineda se refirió al regimen de Daniel Ortega en Nicaragua como una dictadura, que dijo se sostiene con la complicidad del Ejército y de la Policía Nacional.

Ortega, describió la periodista, les ha dado a los militares un gran poder y participación en todo tipo de negocios.

Lo que describe es muy parecido a lo que estamos viendo en nuestro país en la relación del gobierno de López Obrador con la milicia, y no en vano México es para la Sociedad Interamericana de Prensa un foco de preocupación.

Precisamente en esta reunión de medio año, la SIP ha hecho un nuevo llamado al Presidente de México a suspender todo discurso estigmatizante contra medios y reporteros. “Si no puede frenar la violencia al menos no la aliente”.

Cuando se confronta con el periodismo como estrategia política, ha dicho la SIP, se abre la puerta a los violentos, a los intolerantes.

En México, como en Cuba, Nicaragua y Venezuela, hay una clara tendencia a desconocer el derecho ciudadano a supervisar y cuestionar los actos de gobierno.

Se está ante lo que han llamado la posverdad, la manipulación informativa, la difusión de «relatos» que se repiten como verdades consagradas. Se apela a «causas justas», a «verdades superiores», para justificar una descalificación, una persecución administrativa, una causa judicial amañada, la privación ilegal de un derecho, una expropiación, un encarcelamiento.

“Presidente López Obrador afronte la gravedad de la hora”, ha dicho la Sociedad Interamericana de Prensa. Como ciudadanos debemos estar conscientes del grave momento que estamos afrontando, que en los días más recientes se manifiesta con un linchamiento en redes, azuzado desde el poder, hacia los diputados que formaron el bloque opositor contra la reforma energética.

No es un asunto menor, es el tipo de situaciones que han ido escalando para configurar la terrible realidad que hoy viven otras naciones del continente. No debemos permitir avanzar hacia allá.

edelapena@eldiariodecoahuila.com.mx