ÍNDICE


Por Eduardo J. De La Peña


La Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, que dirige Antonio Nerio y está sectorizada a la Secretaría de Vivienda que encabeza Enrique Martínez y Morales, inició ya los trámites ante la secretaría federal del Medio Ambiente para que autorice, en lo que le compete, el proyecto para el encauzamiento del arroyo «El Cuatro» hacia el «Ceballos» .
El proyecto, como lo habíamos comentado en diciembre, se quedó en pausa pues con todo y las soluciones que representa para la zona norte de Saltillo, que es un sector que ha tenido una dinámica constante de desarrollo comercial y habitacional, se exige un manifiesto de impacto ambiental, y de que SEMARNAT lo autorice depende ahora que se avance a la realización de la obra
No es una obra menor, implica la construcción de un canal de casi cinco kilómetros de longitud, desde el fraccionamiento Los Molinos, enclavado entre La Hibernia y La Aurora, y pasando por varios fraccionamientos y quintas privadas para llegar hasta el arroyo «Ceballos», atrás del Club Campestre.
El canal tendrá una profundidad variable de entre dos metros y medio y tres metros y medio, y en sus tramos más angosto será de 15 metros, y de 32 metros en lo más ancho.
También implica la construcción de tres puentes vehiculares para cruzarlo en los bulevares Colosio, Eulalio Gutiérrez y José Musa.
El colector pluvial que se construyó en Eulalio Gutiérrez hace algunos meses es una obra complementaria de este proyecto que a precios del año pasado implicaba una inversión estimada en 200 millones de pesos.
Desde hace años se han ponderado diferentes alternativas para prevenir las inundaciones en la zona norte de Saltillo, ya en algún momento hubo incluso recursos asignados por parte de la Comisión Nacional del Agua, pero se perdieron cuando algunas personas que invadieron el cauce del arroyo «El Cuatro» se ampararon en su pretensión de que se les indemnizara por la afectación que decían les generaría la obra en sus propiedades.
Que ya se esté tramitando la autorización del manifiesto de impacto ambiental abre una luz de esperanza de que ahora sí se ejecutará el proyecto. Esperemos y no se pierda en la maraña burocrática del gobierno federal.

–o–

Pasando a otros temas, y ahora en la región norte de la entidad, que la renuncia del empresario Héctor Menchaca González a la coordinación de la llamada «oficina de enlace» en Piedras Negras se haya dado unos días después de la visita del presidente López Obrador generó especulaciones en el sentido de que el mandatario, ante quejas que se le plantearon en la gira, habría ordenado suspender los operativos que realiza esa instancia y por ello su titular se había retirado.
Sin embargo en los dos puentes internacionales de Piedras Negras se mantiene personal municipal solicitando a quienes pretenden cruzar –incluso aún antes de que paguen el peaje– que muestren sus documentos migratorios que les permiten ingresar legalmente a los Estados Unidos.
Es decir se trata de un operativo a cargo –y con cargo– de las autoridades municipales para evitar que los migrantes crucen por el puente.
La «oficina de enlace» surgió como una instancia municipal a partir de la caravana del 2019 y en ese entonces cumplió la función de vincular las acciones que emprendieron Municipio y Estado para atender a los cientos de migrantes que llegaron a Piedras Negras, pero luego derivó en este filtro, que por un lado ha originado quejas entre la población nigropetense pero que además le está costando al erario público.
Si el gobierno federal se comprometió con el de Estados Unidos a hacerle la tarea en los puentes, cuando menos debería enviar personal para ello, o aportarle al Municipio para que pueda hacerlo, pues el gobierno local ahora además de padecer los recortes de todos los fondos tiene que cargar con funciones que no le corresponden.
Eso además de que Estados Unidos es poco solidario y sigue deportando semanalmente a decenas de personas por Piedras Negras, sin ningún seguimiento sanitario y ni siquiera avisar a nadie de este lado.


–o–

Este miércoles tuvo sesión ordinaria el Consejo Técnico del IMSS, ahí se aprobó que la institución puede recibir en donación un terreno de casi 10 hectáreas por parte del gobierno de Chiapas, para construir en Tuxtla Gutiérrez un hospital que dará atención a derechohabientes de ese estado, así como provenientes de Veracruz, Oaxaca y Tabasco.
Con todo y lo importante que puede ser la obra, el tema para Coahuila no tiene mayor impacto, salvo que en la misma sesión participó el director de Operación y Evaluación, Javier Guerrero García, quien entregó el informe de cada uno de los delegados del IMSS respecto al trabajo realizado para hacer frente a la pandemia.
Seguramente es común que Javier Guerrero participe en las sesiones del Consejo, pero en esta ocasión toma relevancia porque mucho se venía insistiendo esta semana en que se encuentra enfermo, versión que como todas las especulaciones fue creciendo al grado de que hubo quienes ya afirmaban que estaba «muy grave».
La realidad es que anda trabajando, y en las fotos del Consejo se le ve hasta sonriente.

–o–

Jaime Bueno Zertuche difundió en redes sociales que lo visitó en la Cámara de Diputados su suplente Sergio Ferriño. Más le valdría aclarar que fue una visita turística y de cortesía antes de que se les ocurra enfermarlo o promoverlo para otra chamba.


edelapena@eldiariodecoahuila.com.mx

Deja un comentario