Por Eduardo J. De La Peña
Reza un dicho que “el valiente vive hasta que el cobarde quiere”, otro más pragmático sentencia “el miedo no anda en burro”, y ambos vienen al caso ahora que el bloque opositor, que tan firme se mostró en la votación del presupuesto federal, se fracturó cuando llegó al pleno de la Cámara de Diputados el dictamen sobre el nombramiento de Pablo Gómez Álvarez en la Unidad de Inteligencia Financiera.
Como con el presupuesto, Morena no necesitaba los votos de la oposición para sacar adelante la designación de Gómez Álvarez, pero oportunamente el PRI se sumó al bloque presidencial para completar 304 votos a favor, y con un recato convenenciero Movimiento Ciudadano y el PRD se abstuvieron, mientras que 95 diputados del PAN votaron en contra.
Al anticipar que el PRI votaría a favor, a pesar de que consideran que no reúne la experiencia técnica para el cargo, Eufrosina Cruz dejó muy en claro las motivaciones de su partido:
«Esperamos que no se vaya contra los adversarios políticos, menos contra enemigos y que la Unidad no sea para perseguir a los opositores, empresarios y comunicadores, como lo hizo Santiago Nieto, quien sacó la espada desenvainada para someter a la Inteligencia Financiera a los que consideró enemigos del régimen y no investigó a los de casa, haciendo justicia en ‘las mulas de mi compadre'». No hay duda pues.
No se conoce a detalle el sentido del voto de cada uno de los diputados, pues la Cámara va quince días tarde en hacer pública ese tipo de información, pero las crónicas consignan que cuando el nuevo titular de la UIF llegó al Salón de Sesiones para rendir protesta, lo esperaban en el pasillo principal para felicitarlo Alejandro Moreno y Rubén Moreira. Faltaba más.
El martes había trascendido que en la Comisión de Hacienda, donde se resolvió sobre el nombramiento, Jericó Abramo como secretario de la misma sumó su voto a favor a los de otros cuatro priistas. De hecho el único que se abstuvo en la Comisión fue el neolonés Ildefonso Guajardo, quien tiene una investigación pendiente en la UIF, abierta en los tiempos de Santiago Nieto.
La indispensable neutralidad política que debe conservar un ente como la UIF, es impensable en alguien con un perfil como el de Pablo Gómez, pero ese que es su principal impedimento, es también lo que más peligroso lo vuelve, por eso pocos se animaron a oponerse a su designación.
Y a propósito de Santiago Nieto, reapareció este jueves luego de su destitución. Lo reportaron de visita en Monterrey, acompañando a su esposa la consejera electoral Carla Humphrey en un evento conmemorativo al Día Contra la Violencia de Género.
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En donde se animó la competencia es en la Canacintra Saltillo, y cuando se daba por sentado que Antonio Domínguez, directivo de DeAcero se iría solo en el proceso para sustituir a José Antonio Lazcano, surge la candidatura de Eduardo “Guayo” Garza Martínez.
Garza Martínez tiene una trayectoria de más de treinta años en la Cámara, ha ocupado practicamente todos los cargos directivos, incluso en alguna ocasión la presidencia de manera interina.
Guayo ha dicho que se apunta animado por un grupo de empresarios, y cabría recordar que precisamente su trayectoria lo acerca a los sectores más tradicionales de la iniciativa privada en Saltillo, además de ser bien conocida su estrecha relación con el alcalde electo José María Fraustro Siller.
Será interesante observar cómo se desenvuelve el proceso, hace años que no se da competencia en la renovación de las cúpulas empresariales, y es un buen momento para que los dueños del capital den una lección de civilidad.
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Que a propósito de la IP, el dirigente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, José Zozaya, puso una vez más sobre la mesa el riesgo que hay de que salgan o se cancelen inversiones en el país.
«La inversión busca esto, la inversión es nerviosa, es inquieta, se va a ir al país donde haya mayor respeto al Estado de Derecho. El dinero no tiene nacionalidad, no tiene religión, busca seguridad y eso es lo que está buscando y lo que debemos proveer y todos apoyar», dijo al intervenir en el Congreso del Comercio Exterior Mexicano.
Cuando el río suena…
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Cerca de cuatro mil militares, la mitad con uniforme del Ejército y la otra con el de la Guardia Nacional, serán desplegados en Zacatecas para el operativo que el miércoles anunció y ordenó en el vecino estado el presidente López Obrador.
Y ante el riesgo inminente del “efecto cucaracha”, aquí el gobernador Miguel Ángel Riquelme dispuso blindar las colindancias con esa entidad, tanto en carreteras como en brechas rurales, reforzando la vigilancia con equipo aéreo, para evitar que los que corran de allá intenten refugiarse aquí, ya sea en La Laguna o el área rural de Saltillo y Arteaga.