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Por Eduardo J. De La Peña

            Nadie acudió durante la mañana del jueves a las instalaciones de la mina Pasta de Conchos, ni por parte de la Comisión Federal Electricidad ni de ninguna empresa interesada en el contrato para construir las dos lumbreras que se están licitando.

            La convocatoria pública internacional estableció que el 18 de noviembre sería la visita al sitio de los trabajos, y como nadie se presentó empezaron las especulaciones de que la licitación se declararía desierta, pero la verdad es que eso no puede ocurrir en esta etapa del procedimiento, eso en todo caso se daría si para el cuatro de enero del año próximo no se presenta oferta de ninguna empresa.

            Aunque también surgió la versión de que los funcionarios de la CFE prefirieron cubrir el requisito de la visita con una reunión atrás de un escritorio, en lugar de ir a los terrenos de la mina.

            Y ha trascendido que ya rondan en la Carbonífera algunos interesados en quedarse con el contrato, pero antes que ir a la visita de inspección andan explorando la posibilidad de una subcontratación, pues se trata de empresarios –aseguran– que no tienen ni una pala, mucho menos los equipos para construir túneles de esas especificaciones.

            Seguramente tampoco tienen la experiencia necesaria, pero le apuestan a que ocurra lo mismo que con cada licitación de la CFE en la región, que se le asigne a alguien con las relaciones y contactos necesarios para lograr el negocio aunque la chamba la haga otro.

            Que a propósito de licitaciones, se insiste en que en el tema del suministro de carbón para las termoeléctricas de Nava sí se enviaron invitaciones por correo electrónico a productores de la región, y que precisamente este viernes es la fecha límite para que confirmen si están interesados en participar y para entregar la documentación necesaria. Los que no hayan recibido correo ya saben, no están considerados.

            Y según los dirigentes de las uniones de productores se está convocando para un contrato multianual, a cubrir de 2022 a 2024, con poco más de un millón y medio de toneladas por año, lo que totalizaría más de cuatro millones y medio, un volumen que hay quienes aseguran no existe la capacidad de abastecer.

            Siguiendo con temas de aquélla región, un accidente automovilístico puso otra vez en la mira de las redes sociales al senador Armando Guadiana, luego de que una persona falleció en una volcadura en la que el vehículo fue a dar al fondo de un tajo abandonado.

            Se asegura que la concesión con la que se explotó ese tajo pertenece al Senador Guadiana, y que la empresa de su propiedad habría incumplido con los trabajos de remediación ambiental.

            Pero el legislador de Morena andaba demasiado ocupado aclarando otros temas como para fijar su posición respecto a este accidente.

            A nivel nacional señalaron que Guadiana fue favorecido con una condonación de impuestos por 2.6 millones de pesos y el Senador convocó a rueda de prensa para desmentirlo, pero el tema derivó otra vez hacia la fortuna personal del empresario minero y los lujos de que disfruta.

            «¿Que si tengo avión privado?, desde 1981 compré mi primer avioncito… y gracias a Dios siempre he tenido avión en lo personal. Siempre he tenido avión y hasta la fecha siempre he tenido avión», dijo Guadiana y enlistó cuatro aeronaves de las que ha sido propietario.

            Incluyó en la lista un Cessna 421, seguramente aquél que vendió a Mario González «La Cobija», y que por falta de mantenimiento se desplomó en abril de 2008 minutos después de haber despegado del aeropuerto Plan de Guadalupe, resultando lesionados González y sus acompañantes –con quienes pretendía viajar a la feria de San Marcos–, el doctor Leoncio Saucedo, Emilio Chapa Esquivel, y el delegado florero del INSEN Ramiro Dávila Fuentes.

            Omitió sin embargo el Senador mencionar el Hawker 800 que se estrelló contra el techo de una nave industrial en la semana Santa del 2014, accidente en el que murieron el comunicador Antonio Dávila Campos, su esposa Irma López, su hijo Alejandro y otras cinco personas, entre ellas la secretaria particular de  la señora Lourdes Naranjo, esposa del entonces alcalde Isidro López Villarreal.

            Queda todo ello ya nada más para el anecdotario.

–o–

            En otros temas, al estilo del gobierno de Estados Unidos, el gobernador de Durango José Rosas Aispuro ya le entró a emitir alertas de viaje, y por lo pronto recomendó a los habitantes de su estado evitar viajar a Zacatecas de noche, por la escalada delictiva que se presenta en esa entidad.

            «Lo que se vive en Zacatecas nos preocupa porque nos puede impactar a nosotros por la cercanía»; dijo también Rosas Aispuro, y no está de más señalarlo: tan cerca están de Durango como de Coahuila.

            Tendría que buscar el gobernador de Zacatecas David Monreal un acercamiento con Miguel Riquelme y Rosas Aispuro, que mucho le pueden aportar en estrategias para recobrar la seguridad, y por lo pronto en nuestro estado reforzar el blindaje.

edelapena@infonor.com.mx

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