Por Eduardo J. De La Peña
Desde Torreón nos aseguran que quienes limaron asperezas y se reencontraron nuevamente como si nada hubiera pasado son Guillermo Anaya Llamas y Luis Fernando Salazar.
A algunos les parece sorprendente por la sonada confrontación que tuvieron, pero conocida la personalidad oportunista de ambos la pregunta sería cómo no se juntaron antes.
Dicen allá en La Laguna que regresaron las sonrisas y los buenos recuerdos. «Una buena fiesta hace olvidar el pasado que los separó y parece que las fiestas se han hecho frecuentes entre los dos alegres compadres».
Seguramente Anaya hizo cuentas y calculó que no hay recuperación viable para su partido y menos para su grupo político, por eso debe haber propiciado el reencuentro para ver si le alcanza la sombra que cobija a Salazar en Morena.
Claro que para Luis Fernando fue más sencilla la transición, desde que era panista y estuvo al frente de la delegación de Sedesol se quitó los modos y modas de niño fresa, le entendió a la construcción de estructuras y se aplicó en el trabajo, es audaz y dedicado, formó activos que le permitieron sumarse a la cuarta transformación cuando le convino.
Para Anaya será más difícil, no le gustan ni el olor a pueblo ni el trabajo, pero de cualquier manera aseguran que está listo para reconstruir la relación que tuvo con Luis Fernando hasta 2017 en que lo desplazó de la candidatura a gobernador.
Habrá que estar atentos a las tropelías del parecito. Por lo pronto ¡salud!.
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En un ejercicio periodístico del diario Reforma se asegura que se consultó a los 78 legisladores que integran las comisiones de Energía y de Puntos Constitucionales, que serán las encargadas de dictaminar la iniciativa para la reforma eléctrica, y que 12 priistas y 7 del Verde dijeron que no han definido todavía el sentido de su voto.
Entre los 19 indecisos incluyen al coahuilense José Antonio Gutiérrez Jardón, que es integrante de la Comisión de Energía.
¿En serio ya empezó con titubeos?, ¿en dónde están sus lealtades, en Coahuila dónde se les ha pedido a los diputados ir en contra de la reforma, o con los dirigentes nacionales de su partido que todavía andan buscando como se acomodan para no agraviar al Presidente?.
No deja de ser preocupante, otros de los que están en esas comisiones, y en el grupo de indecisos son Ricardo Aguilar y Carlos Iriarte, dos de los representantes del Estado de México, ambos de histórica cercanía con el muy vulnerable grupo de Enrique Peña Nieto.
En el caso de Aguilar, al que se menciona como prospecto para ser candidato a gobernador en el 2023, incluso se ha señalado que estaría implicado en la Estafa Maestra, el caso que mantiene a Rosario Robles en la cárcel.
Del todo conveniente para los intereses de la 4T que votos definitorios para su contrareforma dependan de personajes tan vulnerables.
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Y a propósito de los que tienen cuentas pendientes, la semana próxima se cumplen plazos importantes en el caso de Emilio Lozoya. El miércoles 3 de noviembre es la fecha límite para que la Fiscalía de la República presente su investigación complementaria.
Se supone que Lozoya deberá comparecer, y hay expectación por saber a quiénes salpica ahora para salvarse, pues como ya se ha visto es un útil testigo a modo, no para sustentar conclusiones en el caso de fondo, pero sí para torcer el brazo de la ley en contra de quien le convenga al Presidente.
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El Centro de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados aporta nuevamente elementos para sustentar el maltrato del gobierno federal a Coahuila.
En un análisis sobre la variación de las aportaciones federales pagadas contra las calendarizadas, con corte al mes de septiembre, para Coahuila se han enviado casi un 2% menos de lo programado.
Y en el comparativo de crecimiento contra el año anterior, también los números son negativos para nuestra entidad, en este año las aportaciones recibidas son casi un 3% menores a las de 2020.
Quizá los porcentajes no permitan dimensionarlo, pero en tiempos como los actuales lo que se requiere es apoyo adicional, no recortes.
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En el Instituto Electoral se pusieron sensibles con eso de la despedida a los consejeros Alejandro González Estrada y Gustavo Espinoza Padrón, y en la última sesión aunque reconocieron que Morena, PT y PRD incurrieron en infracción por no retirar la propaganda electoral a tiempo decidieron no aplicar sanción económica y dejarlo en una mera amonestación pública.
Cuánta complacencia. De seguro si reinciden los van a acusar con las abuelas, como sugirió AMLO respecto a los delincuentes.