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Por Eduardo J. De La Peña

            Se completa una semana de que se desbordó la crisis en Ciudad Acuña por el fenómeno migratorio y el gobierno mexicano no ha podido aún articular una estrategia que permita hacerle frente de manera ordenada, integral y consistente.

            De manera grandilocuente el subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas señala que en México no se «echará la caballería» a los migrantes haitianos, sino que se les va a dar una atención humanitaria «y opciones para que se integren por una vía regular a nuestro país».

            Los hechos sin embargo dicen otra cosa, desde el púlpito presidencial el propio López Obrador llama a las empresas de trasporte foráneo de pasajeros a no dar servicio a los migrantes, y ya se ha constatado en la terminal de autobuses de Saltillo que a las compañías les llegó una orden de no vender boletos a estas personas.

            En las ciudades fronterizas el Instituto Nacional de Migración presiona a los taxistas para que tampoco les den servicio, y al comercio para que no les vendan suministros. En las ciudades de tránsito, como Monclova, se ha pedido a los hoteleros que no los hospeden.

            En Ciudad Acuña, desde temprana hora de este jueves fue cercado por la Guardia Nacional y otras corporaciones el parque «Braulio Fernández Aguirre» en que se improvisó un campamento migrante cuando los haitianos ya no pudieron cruzar a Del Río. El cerco lleva el propósito de que nadie salga, pero tampoco puedan ayudar las donaciones ciudadanas de alimentos, artículos de higiene y ropa.

            Personal del INM acudió a ese campamento con el ofrecimiento de trasladar a albergues a quienes de manera voluntaria lo quisieran, pero cuando los extranjeros preguntaron de la ubicación de esos albergues y no hubo respuesta, nadie aceptó el traslado.

            No hay pues el trato humanitario que prometió el subsecretario Encinas sino todo tipo de restricciones, claramente encaminadas a ejercer presión para que los haitianos opten por ser regresados a su país.

            Y sí, lo deseable y óptimo para el país y el estado sería que esas miles de personas regresen a su lugar de origen, pero una cosa es lo que se quiera y planee por parte del gobierno y otra lo que se consigue.

            Ya lo ha advertido Alberto Xicoténcatl, responsable de la Casa del Migrante, todas estas restricciones ordenadas por las autoridades federales colocan a los haitianos en una situación de mayor vulnerabilidad, pues privados de un medio de transporte formal deben caminar, y lo hacen a la orilla de la carretera o por brechas y senderos, y esto además del riesgo de accidentes los vuelve presa fácil de la delincuencia organizada.

            Pero si además en los campamentos en Acuña no se les permite salir, ni que reciban donativos, esto podría tornarse violento y que los migrantes traten de liberarse y conseguir alimentos a como de lugar.

            Y respecto a las opciones de las que habla Encinas para que integren de manera regular, asumiendo que nos convertimos en un país de destino. ¿En dónde hay la capacidad de servicios y las vacantes para recibirlos, emplearlos y darles un sitio para vivir?.

            El problema ha rebasado al gobierno federal que no tiene para esta situación, como para muchas otras, una estrategia de acción. El precio de la incompetencia.

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            No tardó mucho la respuesta del titular de la UIF Santiago Nieto Castillo a la demanda de Armando Guadiana Tijerina de que dicho órgano investigue los recursos que reciben las universidades públicas.

            Nieto Castillo fue claro en señalar que la UIF se creó para prevenir y combatir el lavado de dinero y los delitos relacionados, no para investigar instituciones académicas o a sus integrantes.

            Tanto que presume el senador coahuilense su supuesta cercanía con Santiago Nieto, y ni siquiera conoce las atribuciones legales que tiene.

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            Ya que se habla de personajes de Morena, el miércoles en la noche  Diego del Bosque dio a conocer en redes sociales que fue designado delegado en funciones de presidente del comité estatal de ese partido en Coahuila.

            De inmediato reaccionó la ex dirigente Miroslava Sánchez quien criticó a Del Bosque por su lejanía con la militancia, dijo que al ex diputado solo se le ve en las conferencias de prensa de Guadiana.

            Sánchez dijo que el gran problema de Morena en Coahuila es el arribo «tumultuario» de ex militantes de otros partidos que quieren replicar las prácticas que allá utilizaron, por lo que está planteando que incluso se pongan candados a la afiliación.

            Anticipó que el domingo habrá sesión del Consejo Estatal y que ese es el órgano donde se deben nombrar a los titulares de las carteras vacantes. ¿Rebelión en puerta?.

edelapena@infonor.com.mx

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