ÍNDICE

Por Eduardo J. De La Peña

            Hay que leer con cuidado las declaraciones que hace a la prensa Armando Guadiana Tijerina, cabeza de la planilla de MORENA al Cabildo de Saltillo, pues más allá del tono tramposo que se le percibe, envía señales de que los del partido del presidente pudieran estar urdiendo un plan perverso para reventar la elección, o al menos no reconocer un resultado adverso.

            Por un lado Guadiana intenta desvincularse de la imagen belicosa y el tono de confrontación que caracteriza a los de su partido, y simula un tono conciliador, hablando de respeto y coordinación con el gobernador, incluso de ponerse a sus ordenes; y hasta en la polémica que ha habido por el proceso de vacunación en Saltillo, no escatima en elogios hacia el Secretario de Salud estatal, doctor Roberto Bernal.

            Luego se va al chantaje sentimental cuando les pide el voto a los panistas, argumentando que tienen un compromiso moral con el, pues fue impulsor en 2017 del movimiento «Coahuila Digno» y de la marcha que hubo en aquél entonces en Saltillo.

            Y termina por aflorar su rostro 4T cuando dice que se reunirá con el Sub Secretario de Seguridad Ricardo Mejía y con el Comandante de la Guardia Nacional para que desplieguen vigilancia y eviten «que se roben la elección».

            Si realmente Guadiana fue, como dice, organizador de la marcha del 17, esto lo confirma como un manipulador que metió a Coahuila en una dinámica que generó cinco meses de incertidumbre, alegando un fraude electoral que al final quedó demostrado en los Tribunales no existió.

            Que pida vigilancia de la Guardia Nacional, es en principio lógico y razonable, sabemos que los mandos de la corporación y del Ejército son profesionales y no se involucran en disputas políticas ni se fijan en colores partidistas, lo han demostrado, sobre todo los militares, en su permanente coordinación con el Estado para las estrategias de seguridad.

            Pero la sola mención de Mejía Berdeja es ominosa, con el la historia es otra. Operador político con mañas de peleador callejero, no duda en utilizar a la fuerza pública con fines electoreros.

            Si Mejía mete las manos, habrá que estar alertas pues eso es casi como una promesa de detenciones arbitrarias y otros excesos. Hace meses en Chihuahua cuando intervino en el conflicto por el agua, llevó las cosas a tal grado de tensión que incluso elementos de la Guardia Nacional asesinaron a una manifestante.

            A todo esto sumemos que, de acuerdo con reportes que se han dado a nivel nacional, MORENA no ha registrado ante el INE a sus representantes de casilla.

            El lunes 24 cierra el plazo para que los partidos registren a los dos representantes que tienen derecho ante cada mesa directiva de casilla, y hasta el 17 de mayo MORENA no había registrado a ninguno en el país, y en cuanto a representantes generales tenía 2 registrados, de más de 23 mil que necesita para todo el territorio nacional.

            Son los representantes de casilla, no la Guardia Nacional ni Ricardo Mejía los responsables de cuidarle los votos a MORENA, al demorarse en su registro están preparando el escenario para exceder los plazos, ser rechazados y luego alegar fraude.

            Cuando en las actas de escrutinio de cada casilla van las firmas de los representantes de partido, se quedan sin posibilidad de argumentar fraude, por eso la omisión, que no es un descuido, sino una manifestación más de esa perversa estrategia que se está siguiendo desde el partido del Presidente para manchar una elección en la que ya anticipan no tendrán buenos resultados.

            Las autoridades estatales y las electorales deben estar muy atentas, y ser escrupulosas y proactivas, para evitar que Guadiana y MORENA revienten la elección.

            Y en cuanto a la planilla del PRI para el Cabildo de Saltillo, deben apretar el paso y no confiarse, pues en un escenario así no es suficiente con ganar, tienen que hacerlo con suficiente ventaja, de manera contundente.

            Los del PRI se han confiado y están cometiendo errores en los que ya incurrieron en 2018, con todo y lo mal que les fue en ese entonces. Apuestan el todo a su estructura y redes, que pueden ser efectivas y solidas, sin duda, pero han sido excluyentes con activos del priismo y de la sociedad, que en forma espontánea, y la mayoría de las veces por mera convicción y sin segundas intenciones, han intentado acercarse y aportar en la campaña, y les cierran la puerta.

            Bien pueden pensar José María Fraustro y su cerco que estructura y redes son suficientes, pero en todo caso esos activos que tratan de acercarse no son votos que vayan a estorbar. Si no los quieren en los eventos, al menos hagánles llegar las propuestas del candidato, cortesía política elemental.

edelapena@infonor.com.mx

Deja un comentario