Por Eduardo J. De La Peña
En la misma espiral en la que caen la economía, la competitividad, y la productividad del país, caen aceleradamente la solidez de las instituciones nacionales, y –sin que lo advirtamos plenamente– las libertades.
Desde el púlpito mañanero el Presidente la emprende contra todos los gremios, por ejemplo un día enfoca las baterías contra los abogados, y al siguiente contra los constructores. Generaliza, acusa, desprestigia, persistente en su propósito de mantener un clima de confrontación y disenso.
Más grave aún, y más allá de las expresiones en las conferencias de prensa, su gobierno persigue a quienes no les son afines, valiéndose ya sea de la Fiscalía, o de las auditorías tributarias, y de todo recurso que les permita amedrentar y conseguir no afinidad, pero sí silencio y miedo.
Todos los días vemos al menos un caso, el más reciente es el del analista Ángel Verdugo, quien este miércoles anunció su salida de Grupo Imagen, donde colaboró por más de 17 años haciendo escuchar su voz informada y crítica.
«Hay momentos en la vida, cuando la dignidad se debe colocar por encima de todo y, simplemente decir, ¡no!», señala el sonorense Verdugo en el post de twitter con el que presenta un video de despedida de Grupo Imagen.
No lo detalla el columnista, pero se intuye que hubo alguna instrucción o sugerencia para que cambiara el tono de sus análisis, y esto habría sido por presiones oficiales hacia los medios en que colaboraba.
No hay novedad. Los casos se acumulan a lo largo de los meses; los más sonados han sido las salidas de Carlos Loret de Mola, en agosto de 2019, y de Víctor Trujillo «Brozo», en noviembre de ese año, de sus espaciones en televisión y radio.
Las presiones hacia los empresarios de la comunicación, se complementan con los señalamientos que en sus conferencias hace el Presidente en contra de periodistas y medios.
Hace poco menos de un año, en mayo de 2020, la Sociedad Interamericana de Prensa advirtió que hay un sesgo autoritario, ideológico y despectivo por parte de López Obrador hacia los medios.
Christopher Barnes, presidente de la SIP, hizo ver que esta actitud de López Obrador puede motivar a aquellos individuos que solo necesitan una excusa para generar violencia y atacar físicamente a los periodistas y medios.
“En un país con altosíndices de violencia, la actitud presidencial es como tirar gasolina al fuego”, dijo Barnes.
Y desde luego que en su entorno, empiezan a surgir los imitadores hacia el Presidente. En The Washington Post, el columnista mexicano León Krauze relató en septiembre del año pasado que durante una entrevista se preguntó al Director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, sobre las acusaciones que hizo López Obrador en contra de las revistas Letras Libres y Nexos.
Señala Krauze: » Taibo respondió con una amenaza apenas velada: “Sugeriría que se queden en su esquina o que vayan cambiando de país”. Cuando se le preguntó si los editores de las revistas deberían tomar sus palabras como un acto de intimidación, Taibo se rió entre dientes: «Es un consejo fraternal”.
León Krauze concluye que la advertencia fue ominosa, y «es parte de un patrón de creciente intolerancia y represión del periodismo crítico y el pensamiento, que proviene directamente del propio AMLO».
Y esto va cada día empeorando.
Es un asunto de interés público, no compete únicamente a periodistas y medios. El riesgo es para la sociedad en su conjunto, reflexionemos en ello.
El Presidente no se conforma con tener una mayoría cómoda y dócil en el Congreso de la Unión, además golpea sistemáticamente a cualquier otra institución que pueda representar un contrapeso, y trabaja para infiltrarlas, como ha ocurrido en la Corte, o desmantelarlas. A la par tiene al Ejército participando en todo el quehacer de la administración púbica en una clara estrategia de hacer sentir la presencia del instituto armado.
Ángel Verdugo cierra su video de despedida con una frase que nos permite entender por qué tuvo que salir de los medios en los que estaba, pero sobre todo nos muestra con claridad su diagnóstico del México de hoy, y debe llevarnos a comprometernos con una actitud participativa e inteligente que rompa la dinámica actual.
«El país hoy peligra, aportemos nuestro granito de arena para reducir el daño que el gobierno actual encabezado por López le está haciendo a este país y al mejor futuro de las nuevas generaciones».
edelapena@infonor.com.mx