Alternativa

Cultura Vial

Por Eduardo J. De La Peña

            En el último mes hemos visto en Saltillo como se ha incrementado la incidencia y la gravedad de los accidentes de tránsito, principalmente las noches de los fines de semana y en las avenidas que por sus características permiten una mayor velocidad.

            Es posible que esto sea un reflejo de que se van relajando las medidas preventivas que se dispusieron por la contingencia sanitaria, y que haya más personas en la calle buscando distracción y esparcimiento.

            Han surgido desde luego las voces que piden el regreso de los operativos anti alcohol, e incluso el esquema de las foto multas, como mecanismos para disuadir la conducción bajo los influjos del alcohol y a altas velocidades.

            A la par, también han surgido iniciativas que recuerdan la importancia de generar una cultura vial.

            El Consejo Cívico de las Instituciones, a través del Centro de Integración Ciudadana de Saltillo, se ha sumado a una campaña que surgió en Nuevo León, #BienAlVolante, iniciativa que busca precisamente fomentar la cultura vial.

            Ellos plantean un decálogo en el que destacan no utilizar el celular mientras se conduce; respetar los límites de velocidad, los carriles y las señales; no manejar si se ha tomado alcohol; guardar la distancia adecuada; respetar al peatón y a los ciclistas; uso de cinturón en todos los pasajeros; uso de las direccionales, y compartir el auto con más personas siempre que sea posible.

            Por su parte el Ayuntamiento, a través del Instituto Municipal de Planeación, impulsa la campaña «Ruta Segura» con recomendaciones para quienes hacen uso de la vía pública a pie, en bicicleta o en automóvil.

            Hoy también hay más saltillenses en avenidas de alto flujo haciendo algún tipo de ejercicio, y aunque en algunos casos se han previsto carriles específicos para ellos, eso no es garantía de que van seguros.

            Pero no es un tema de responsabilidad exclusiva de quienes conducen autos, también los deportistas deben contribuir a su seguridad utilizando ropa que los haga visibles, manteniéndose en los carriles que les corresponde, y permaneciendo alertas.

            Hay empresas, en otras ciudades del país, que al utilizar vehículos de grandes dimensiones para distribuir sus productos en las áreas urbanas, han tomado conciencia de que deben contribuir a disminuir el número de accidentes.

            Estas empresas, como Cemex, además de dar talleres de capacitación y sensibilización a sus conductores, han dotado sus vehículos de carga pesada con tecnología para prevenir accidentes, como sensores, cámaras de reversa y espejos de proximidad y de puntos ciegos.

            Adicionalmente llevan la capacitación a escuelas y asociaciones, tratando de generar un cambio favorable en todos.

            Coahuila, de acuerdo con cifras del INEGI, se ubica entre las 15 entidades del país con mayor número de vehículos. Hay en el estado más de un millón de automóviles, y se estima que en Saltillo son más de 400 mil, y que cada año se suman en promedio quince mil más.

            Las cifras más recientes del INEGI señalan que en 2019 hubo en la entidad casi 13 mil 500 accidentes de tránsito.

            De acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud, los países que han tenido mayor éxito para reducir el número de defunciones por accidentes de tránsito lo han conseguido mediante mejoras de la legislación y de su aplicación, y un fortalecimiento de la seguridad de las carreteras y los vehículos.

            Estas conclusiones de la OMS apuntalarían el planteamiento de quienes están pidiendo el retorno de filtros antialcohol y fotomultas, pero sin duda que toda medida coercitiva que pueda impulsar la autoridad debe acompañarse de un esfuerzo cultural y ciudadano.

            Es momento de que más instituciones se sumen a la creación de una cultura vial, que vaya enfocada principalmente a la prevención de accidentes, pero también a un mejor uso del automóvil y de las calles.

            Como hemos visto, cada año crece el número de autos circulando, nuestras vialidades se están saturando, y si a ello sumamos falta de pericia de los conductores, esto agudizará los problemas de movilidad e irá en demerito de la calidad de vida.

            El reto es para todos, porque todos usamos la vía pública, no podemos desentendernos y esperar que la solución venga de las autoridades. Los esfuerzos del Consejo Cívico y del IMPLAN deben ser replicados.

edelapena@infonor.com.mx

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