ÍNDICE

Por Eduardo J. De La Peña De León

            Según lo que ha anticipado la representación en Coahuila del gobierno federal, la visita que esta semana hará Andrés Manuel López Obrador al estado se prolongará por dos días, pues además del viernes en  San Juan de Sabinas, estará en Piedras Negras y Acuña, el sábado.

            Desde semanas anteriores se había dicho que esta gira sería aprovechada para inaugurar un hospital del Seguro Social en Acuña y ese es el propósito de la visita a esa ciudad fronteriza, pero resulta relevante también que justo el sábado es 24 de octubre, y esta es la fecha límite para que México cumpla con el pago a Estados Unidos dentro del Tratado Internacional de Aguas.

            De acuerdo con la información más reciente México mantiene un adeudo de más de doscientos millones de metros cúbicos, y como no se ha logrado destrabar el conflicto en Chihuahua, para poder extraer agua de la presa La Boquilla, lo más probable es que el gobierno federal insista en su plan de pagar aportando desde la Presa La Amistad, precisamente en Acuña, y la Falcón, que está en Tamaulipas.

            Reportes de esta semana indican que México tiene en La Amistad un volumen disponible de 73 millones de metros cúbicos, y en la Falcón 147 millones de metros cúbicos, se encuentran ambas en un nivel crítico y para poder pagar la deuda tendrían que aportarlo prácticamente todo.

            Pero resulta que de esas dos presas se obtiene el agua para el consumo humano en trece municipios de Coahuila y Tamaulipas, y además hay un importante distrito de riego, el más grande productor de sorgo en el país, que tiene derechos sobre el agua de la Presa La Amistad.

            Irá entonces López Obrador a Acuña en un momento crítico, en el que además de entregar un hospital largamente anhelado, y que su puesta en operación es definitivamente una buena noticia, también deberá dar respuestas y explicaciones.

            Si decide entregar el agua de estas dos presas, ¿cómo resolverá el abasto urbano y el riego en los distritos agrícolas?.

            En la Carbonífera también se encontrará el presidente un clima álgido, pues se sabe que un grupo representativo de los deudos de Pasta de Conchos no está conforme con las condiciones que les están tratando de imponer los enviados del gobierno federal para dar seguimiento a los acuerdos que sobre rescate de cuerpos, indemnización y memorial se tomaron en semanas anteriores en la Ciudad de México.

            Viene AMLO a un estado al que ha maltratado pese a que aquí siempre encontró una mano tendida de las autoridades locales, que se mantienen en una buena disposición, pero grupos importantes de las diferentes regiones están lastimados y buscarán hacerse escuchar. No será una fiesta.

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            Además el Presidente encontrará a los seguidores de su partido «moralmente derrotados», por citar a un clásico, sin haber asimilado el rechazo que los coahuilenses les manifestaron en las urnas y metidos de lleno en una confrontación interna.

            A la disputa de Guadalupe Céspedes y sus afines con la dirigencia nacional por la imposición de Hortensia Sánchez como delegada y dirigente estatal en funciones, asunto que los trajo confrontados todo el proceso, se suma desde luego la ya comentada embestida de Armando Guadiana que busca quedarse con el control de Morena, y ahora ha surgido otro grupo, en La Laguna, que quiere llevar ¡una vez más! a los Tribunales el tema de la asignación de plurinominales.

            La semana anterior el Tribunal Electoral ordenó a Morena reponer el proceso para designar los candidatos a las plurinominales, hicieron otra vez su tómbola y el mismo domingo el IEC les aprobó la nueva lista, pero Arturo Braña Sotomayor ha presentado una nueva impugnación alegando que otra vez no se cumplió con lo que definen sus estatutos.

            Braña, sobrino de Jesús Sotomayor Garza, Magistrado que el año pasado optó por la jubilación para tomar distancia de las indagaciones sobre el fraude judicial cometido en perjuicio de derechohabientes del Infonavit, ha intentado todo el año jalar reflectores, primero fue de los promotores de postergar la elección para el próximo año, luego le disputó a José Ignacio Corona la candidatura por el XI distrito, y ahora de seguro quiere ver si logra colarse en las pluris.

            Por lo pronto la noche de este miércoles se concluyó con los cómputos distritales y no cambiaron en mucho los resultados, el Partido Verde no logró superar el mínimo exigido para poder acceder a las plurinominales, se quedó en 2.96%, y entonces los nueve espacios deberán repartirse entre Morena, con cinco; el PAN con tres y UDC con una.

            Salvo que alguien intente un recurso ante tribunales en los próximos días esa sería la configuración de la próxima Legislatura en la que el PRI tendrá las 16 diputaciones de mayoría.

edelapena@infonor.com.mx

ALTERNATIVA

Salto al Pasado

Por Eduardo J. De La Peña De León

            La fotografía es a un tiempo denuncia y augurio. Mal augurio.

            Recargados en un muro de block, tres hombres gritan en silencio las condiciones en que trabajan. Son mineros empleados en la extracción de carbón; los tres están calzados con tenis y dos de ellos visten shorts.

            En el mismo muro hay un sello que identifica al centro de trabajo: «Los Menor, sup-120 has, T-219392». Se trata de una mina de arrastre que está siendo operada por Carkim Industrial.

            Carkim Industrial es una de las 53 empresas a las que la Comisión Federal de Electricidad otorgó en adjudicación directa contratos para el suministro de carbón. En su caso se le entregó un contrato por más de veintiún millones de pesos, un pedido de veinte mil toneladas.

            Un reportaje seriado de Infonor hizo públicas otras fotos además de la ya descrita. Todas develan las condiciones en que se está trabajano en «Los Menor» y en otros predios mineros.

            Frente al mismo muro de block hay una banca de madera en la que se improvisa un «comedor». Otra foto muestra en ese lugar a seis trabajadores con una hielera y los empaques de al menos seis «doces» de Tecate. Con cerveza los conforman para que no protesten por las condiciones en que trabajan.

            Hay también una foto de un tejaban de lámina que sirve al mismo tiempo de enfermería, almacén y punto de reunión para en caso de una contingencia.

            Estamos ante la evidencia contundente de lo que ha generado la estrategia ideada por el actual gobierno federal para, a su entender, «hacer justicia» a los pequeños y medianos productores de carbón.

            Un proceso de adjudicación directa, que supuestamente pasó por un proceso de verificación tanto sobre el estatus legal de las concesiones como las condiciones físicas de las minas, privilegió a empresas que no cumplen con las mínimas disposiciones de seguridad en el trabajo.

            No hay equipo de protección personal para los trabajadores, ni el que por norma se exige en una operación minera de ese tipo, ni mucho menos el que se precisa en la actual contingencia sanitaria. Tampoco hay equipos de ventilación, medición de gases y autorrescatadores.

            No tenían nada de eso estos productores, y las condiciones en que pactaron los contratos de suministro a la CFE no les dan margen para equiparse, el precio base que se les fijó por tonelada no contempla inversiones para ello, tampoco costos fiscales, mucho menos tareas de remediación ambiental y no estima un margen de utilidad.

            Para operar en esas condiciones, los salarios que promediaban en dos mil pesos por semana bajaron a mil 400 pesos, y para muchos es la única alternativa de trabajo, con todas las desventajas y riesgos que implica, pues la región atraviesa por una severa crisis desde hace meses.

            Es una paradoja que las minas altamente tecnificadas, con equipamiento y protocolos de seguridad de primer mundo, las que pagaban salarios dignos y prestaciones, están cerradas, fueron orilladas a la quiebra al cancelar la CFE de manera unilateral los contratos de suministro. Otras sucumbieron también ante el feroz acoso que colapsó a Altos Hornos, que era su principal cliente.

            Lo que vemos en la Carbonífera dibuja fielmente lo que está pasando en México con este gobierno que se da en llamar «cuarta transformación».

            Así como en la minería del carbón se regresa a prácticas arcaicas, vemos como la conducción de la política económica, fiscal, y de la propia vida institucional está atrapada en una dinámica regresiva que nos remite a los modos más oscuros del viejo sistema.

            Por eso las fotos de cómo se trabaja en «Los Menor» son un mal augurio, porque anticipan hacia dónde nos está llevando el nuevo régimen con su efecto transformador que es perverso y destructivo.

            Esto que se está evidenciando en la Carbonífera debe ir más allá de una denuncia sobre la negligencia con la que se permite la operación irregular de las minas, y convertirse en una alerta que genere reacciones, y acciones, para contener al grupo en el poder.

            La siguiente estación, la renovación de la Cámara de Diputados en 2021, es la posibilidad más importante para generar auténticos contrapesos por la vía institucional. No debemos permitir que se pierda esa oportunidad.

edelapena@infonor.com.mx