ÍNDICE

Por Eduardo J. De La Peña De León

            Aunque hubo fallas técnicas y no se tuvo la respuesta esperada, ni de los partidos ni de la sociedad, no se debe desestimar el ejercicio convocado por el Consejo Cívico de las Instituciones como Encuentro Ciudadano con los candidatos a las diputaciones locales.

            Antes de caer en el desánimo, los organizadores deben revisar lo que falló y proponerse mejorarlo hacia el futuro, pues este tipo de ejercicios deberían continuar, y no únicamente en procesos electorales, sino como una herramienta que facilite la comunicación entre autoridades y ciudadanos, convirtiéndose además en un espacio para analizar problemas comunitarios, iniciativas y propuestas.

            La contingencia sanitaria nos ha acercado a este tipo de formatos y en lo futuro hay que sacarles el máximo provecho posible, y aunque desde luego el trato personalizado tiene otras ventajas, también es cierto que las dinámicas diarias dificultan la participación en eventos presenciales, así que una buena opción son las plataformas.

            Así como la Coparmex  a su reunión mensual invita a un funcionario para que escuche las inquietudes de los socios y explique lo que está haciendo en el área de su competencia, el Consejo Cívico podría programar paneles con cierta periodicidad para que todo ciudadano esté informado de lo que ahí se vaya a abordar.

            Por ejemplo, en estos días autoridades municipales, estatales y federales están analizando proyectos para infraestructura pluvial que ayuden a evitar inundaciones en el norte de Saltillo, algunos esbozos se empiezan a conocer en los medios, pero no estaría de más que haya una exposición de lo que se está pensando hacer, los alcances, los tiempos, las implicaciones, pues hay un amplio sector de la población con interés en el tema.

            Las posibilidades con estas plataformas y formatos son muchas, y si ya el Consejo Cívico tomó la iniciativa bien harían en proseguirlo.

            Y en cuanto al vacío por parte del PRI y del PRD, es censurable la actitud de esos partidos que muestran no un rechazo hacia la iniciativa del Consejo Cívico, sino un grosero desprecio hacia los ciudadanos que podrían haberlos escuchado. Está claro, no les interesa nadie más allá de sus estructuras, que no se asusten pues.

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            Desde hace años que Coahuila participa en un proyecto para un corredor industrial y comercial que cubre una ruta desde Canadá hasta Mazatlán, es el llamado «Ports to Plains», que conlleva importantes obras de infraestructura carretera para hacer posible precisamente el intercambio de servicios y mercancías.

            Hay en lo que corresponde a Coahuila algunos tramos pendientes en el centro y el norte, y es precisamente a esas obras a las que se ha referido el gobernador Miguel Ángel Riquelme en las reuniones con los empresarios de todas las regiones que integran los comités del fideicomiso del Impuesto Sobre Nóminas, pues esas serán las prioridades para 2021.

            Adicional al Ports to Plains, que va bastante avanzado, se ha planteado ahora también un corredor ferroviario, y hay un fondo de inversión internacional que ya está comprometiendo recursos para comenzar a desarrollarlo el año próximo.

            Va también de Mazatlán a Canadá, pero en este caso seguirá el actual trazo ferroviario, y de La Laguna en lugar de tomar hacia el norte lo dirigirían hacia Saltillo y Monterrey, y de ahí a la frontera.

            Debe verse como un proyecto complementario que no descarta al otro, y habrá que estar atentos para que los municipios de Coahuila que estén contemplados en el trazo aprovechen las oportunidades que se generarán.

            Hasta ahora todo el planteamiento tiene que ver con el traslado de mercancías, pero si se da una modernización de la infraestructura ferroviaria quizá se generen las condiciones para poder avanzar al traslado de pasajeros entre Saltillo, Monterrey y Texas que antes se ha descartado por lo obsoleto de las vías que existen actualmente.

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            Sin sobresaltos se llevó la visita de Marko Cortés a Saltillo y otros municipios de la entidad, parece que Jesús De León Tello ahora si cuidó la casa y cuando menos ninguna conferencia de prensa le fue interrumpida por militantes que anunciaron su salida.

            Pero lo más trascendente de la visita del dirigente nacional panista fue su acusación de que Morena está utilizando a empleados federales, de la Secretaría del Bienestar, los identificados como «Servidores de la Nación» para organizar la estructura que movilizarán el domingo en las elecciones.

            Si en efecto es así, tienen los panistas la obligación de recabar las pruebas y llevar su denuncia ante las fiscalías local y federal, dejarlo en el mero señalamiento público es tanto como convertirse en cómplices.

edelapena@infonor.com.mx

ALTERNATIVA

Privilegiar la Paz

Por Eduardo J. De La Peña De León

            Hechos ocurridos la tarde del martes en Saltillo y Ramos Arizpe nos muestran las que podrían ser dos caras de una misma moneda.

            En la colonia Latinoamericana un vecino hizo frente a tres sujetos que se metieron por la fuerza a su domicilio y dio muerte a uno de ellos, mientras los otros dos se daban a la fuga.

            Hubo desde luego todo un despliegue policiaco, y la noticia tardó poco en inundar las redes. Surgieron todo tipo de reacciones sin faltar quien opinara que el desenlace de este hecho serviría para desalentar a los ladrones pues la ciudadanía ya ha decidido defenderse por propia mano.

            Pocas horas después conocimos de un suceso similar, pero con un resultado por completo diferente. En el centro de Ramos Arizpe también hubo un allanamiento a una vivienda,  que un padre y un hijo trataron de evitar pero fueron enfrentados, el padre murió de varios balazos y su hijo resultó herido.

            Sin duda que estos sucesos trágicos traerán al debate mediático y social temas tan polémicos como la legítima defensa y el derecho a tener armas, de donde podría escalar a otros como la posibilidad de portarlas, e incluso el cuestionar –como ya se da en determinados grupos como los clubes de tiradores– que la única manera legal de comprarlas en México sea a través de la Secretaría de la Defensa y que esta instancia lleve un registro de quienes las tienen autorizadas.

            Antes de entrar en una dinámica así ponderemos qué es realmente lo que queremos y hacia allá encaminemos el esfuerzo social e institucional.

            Quizá nos parezca lejano pero no debemos de olvidar la angustia en que por varios años, hace menos de diez, se vivía en Saltillo cuando la ciudad era un territorio en disputa por grupos delictivos. No olvidemos a las víctimas colaterales de los enfrentamientos, ni a quienes sufrieron secuestros o asaltos. Recordemos que en ese entonces no era una amenaza sanitaria la que obligaba a la reclusión sino el miedo.

            Cambiar esa realidad, recuperar la paz, ha costado mucho. No tomemos una ruta que nos pueda llevar por un derrotero similar.

            En efecto, en las últimas semanas y muy probablemente producto de la complicada situación económica que ha generado la contingencia sanitaria, se ha incrementado la incidencia de robos en la región.

            Ante ello debemos exigir de las autoridades mayor eficiencia. Que se desplieguen todos los recursos humanos y tecnológicos con los que se ha fortalecido a las corporaciones, para resolver los robos cometidos y evitar que ocurran nuevos.

            Pero estemos atentos a otra situación que se da igualmente aparejada a la contingencia sanitaria: la crispación social.

            La enfermedad, la muerte de seres queridos, el confinamiento, las restricciones, los problemas económicos y la incertidumbre son una mezcla peligrosa que mantiene a las personas en tensión, y se dan reacciones inesperadas en conflictos familiares, laborales o vecinales, y con mayor razón cuando se tiene una amenaza como la de un robo o allanamiento.

            Las autoridades tienen ya todo un reto en los temas de salud y seguridad, quedaría pues en otras instituciones como universidades, iglesias y asociaciones cívicas desplegar estrategias para guiar a los ciudadanos en algo que pocas veces es tomado en serio pero que tiene la mayor trascendencia, como el manejo de las emociones.

            Ya algunas instituciones privadas de educación superior están ofreciendo charlas y talleres con esta orientación, es un buen esfuerzo que debería ser replicado, apostando por dar a la población herramientas que le permitan canalizar esta mezcla de sentimientos y afrontar las situaciones inéditas a las que nos enfrentamos de la mejor manera, evitando conflictos que tensan a la comunidad.

            Preservar la paz debe ser una prioridad, pues a ella van vinculadas muchas otras situaciones.

edelapena@infonor.com.mx