Por Eduardo J. De La Peña De León
El juez que lleva el juicio de amparo promovido la semana anterior por el empresario Alonso Ancira Elizondo ya resolvió la primera etapa y negó la suspensión provisional, sin embargo hay que leer con cuidado la resolución.
Bajo el amago que están los jueces, el titular del Juzgado Sexto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México no se atrevió a poner un alto a los excesos que cada mañana comete Andrés Manuel López Obrador, pero sí señala que no se puede pedir al Presidente que emita una manifestación pública en la que reconozca que Ancira es inocente de los delitos que se le imputan hasta que no haya una sentencia que lo condene, «pues no se trata de la autoridad competente para emitir una determinación en los términos solicitados».
El juez Gabriel Regis López no ha entrado al fondo del asunto pero ya ha establecido algo que es muy importante, el Presidente no es autoridad competente, y si no lo es para decir que alguien es inocente, por lógica tampoco lo es para decir que alguien es culpable, ni mucho menos para estar exigiendo una reparación del daño que ninguna autoridad con competencia real haya determinado y cuantificado.
Dice el juez que el Presidente a través de su ejercicio de comunicación está ejerciendo sus derechos fundamentales, y ese ejercicio es un «elemento determinante en la calidad de vida democrática en un país». ¿En qué despacho de Palacio Nacional le habrán hecho la resolución al juez Regis?, ahora resulta que la diatriba y la difamación cuando se emiten desde el púlpito presidencial abonan a la democracia.
Tal vez en la Escuela Scherer de Derecho no enseñan Constitucional, o el juez Regis se voló la clase el día que tocaba analizar el artículo sexto en donde se establece como uno de los límites a la libertad de expresión afectar derechos de terceros, como hace cada mañana López Obrador.
Pero debemos esperar a que se resuelva el fondo del asunto, mientras tanto el «ejercicio de comunicación» del Presidente sigue generando reacciones en contra, y este jueves académicos e intelectuales hicieron un nuevo pronunciamiento señalando que López Obrador «profiere juicios y propala falsedades que siembran odio y división en la sociedad mexicana».
«Sus palabras son órdenes: tras ellas han llegado la censura, las sanciones administrativas y los amagos judiciales a los medios y publicaciones independientes que han criticado a su Gobierno. Y la advertencia de que la opción para los críticos es callarse o dejar el País».
Son muchos los que no coinciden con el juez Regis en que las mañaneras abonan a la democracia.
–o–
En otros temas, a quien hay que reconocerle su postura y el haberse sumado a la iniciativa de consulta popular sobre el ingreso básico universal es a Armando Guadiana Tijerina.
En el senado la impulsora del tema fue la panista Xochitl Galvez, y a ella se sumaron más de cuarenta senadores, entre ellos Guadiana, pese a que su grupo parlamentario no secundó la propuesta.
La causa lo vale dijo Guadiana y es cierto.
Queda claro que el ingreso básico universal no estará implementado oportunamente para auxiliar a los mexicanos que han perdido el empleo en esta crisis económica, pues en caso de que proceda la consulta se celebraría hasta agosto del año próximo, pero sí se logra establecer esa obligación en la Constitución, ya no habrá espacio para que este gobierno u otros en el futuro evadan un programa emergente de estos alcances.
Guadiana muestra congruencia con lo que ha venido planteando desde hace meses, pues él sí ha abonado por acciones de rescate económico y ahora además muestra que puede actuar con autonomía y sumarse a iniciativas que provengan de otras siglas cuando se trata del interés de los mexicanos.
Punto a su favor.
–o–
Como ocurre siempre en estos casos, la entrega de la Condecoración Miguel Hidalgo a personal de salud en el país no dejó contentos a todos, y en Monclova surgieron los reclamos de que no se haya considerado a ninguno de los trabajadores del hospital 7 del IMSS, después de la crisis que vivieron –y superaron– en meses anteriores.
Hasta ahora se conocen los nombres de los 58 que se hicieron acreedores a la máxima distinción, que es la Condecoración en Grado Collar, y no hay nadie de Monclova, lo que no se sabe es si nadie fue propuesto –pues hubo una convocatoria pública para ello– o si el jurado calificador no los consideró merecedores.
De hecho del personal que presta servicio en Coahuila, únicamente hay un médico entre esos 58 condecorados, se trata de un Neumólogo, Aldo Garza Sánchez, que no es originario de nuestra entidad, pero radica en Torreón y trabaja tanto en la medicina privada como en el hospital Militar.
edelapena@infonor.com.mx